FAQ - Recetas y métodos de cocción

Recetas y métodos de cocción

FAQ - Preguntas técnicas

Cuestiones generales: ollas

Pomo (Visiotherm)

Tapa Súper-Vapor (EasyQuick)

Tapa Rápida (Secuquick Softline)

Avisador (Audiotherm)

FAQ - Alimentación sabrosa y saludable

Alimentación sabrosa y saludable

  • ¡Sí! Los minerales, como el calcio, el potasio o el magnesio se pierden en el líquido de cocción al aumentar la temperatura, pero estas pérdidas son muy inferiores al cocer con AMC, en comparación con la cocción tradicional en agua.

  • Sí. Cuando se prepara un bistec de ternera con solo 15 g de grasa, se obtienen 285 kcal. Al asarlo sin añadir grasa se obtienen 150 kcal. Eso supone un ahorro de 135 kcal. Si se ahorra así día a día, al final del año habremos consumido unas 49 000 calorías menos.

  • Sí, mediante el control de la temperatura, los platos se cuecen en el rango de temperatura ideal, lo que contribuye a preservar esos valiosos componentes.

  • La solanina se encuentra en las partes verdes de la patata. Cuanto más madura esté la pieza, menos solanina contiene. Las patatas almacenan esta sustancia tóxica en la piel, en los grillos o en los brotes. Estas partes deben retirarse completamente al lavarlas, al igual que todas las partes verdes. Así se garantiza que las sustancias tóxicas no llegan a la olla. Más vale prevenir que curar.

  • Es porque en la cocina mediterránea, las verduras y los acompañamientos ricos en hidratos de carbono, como la pasta o el arroz, son la parte central de las comidas. Así el cuerpo recibe automáticamente muchas vitaminas y minerales. Además, se come mucho pescado, en vez de carne. Las grasas por las que suelen optar también son mejores para una alimentación sana: aceite de oliva en lugar de mantequilla o mantequilla clarificada. Esto permite mantener una buena figura y reduce el riesgo de sufrir infartos de miocardio y alteraciones metabólicas. Tráete la cocina mediterránea a casa y prepara un plato ligero y sabroso con la Tapa Súper-Vapor (EasyQuick).

  • Los compuestos vegetales bioactivos solo están presentes en las frutas, las verduras y en los cereales. Por ejemplo, ayudan a las plantas a crecer, o actúan como sustancias protectoras. Pero también fortalecen la salud de las personas. Por ejemplo, ayudan a prevenir que se desarrolle el cáncer, pueden prevenir los infartos de miocardio, poseen propiedades antiinflamatorias y pueden reducir la presión arterial.

    Con frecuencia, calentar los alimentos provoca pérdidas considerables de los compuestos vegetales bioactivos. Por eso, el objetivo es reducir al mínimo dichas pérdidas mediante una preparación respetuosa con la menor cantidad de líquido posible, lo que hemos logrado en gran medida gracias a la cocción sin añadir agua.

  • El método de cocción de AMC permite, entre otras cosas, asar sin añadir grasa. Así ahorrará grasas a diario al asar. Eso contribuye a no ganar más peso y a perderlo.

  • Si alguna vez tienes prisa, las investigaciones dicen que no hace falta que tengas mala conciencia respecto a las vitaminas. La cocción rápida “Soft” con la Tapa Rápida (Secuquick Softline) y la Softiera es casi igual de respetuosa que el método de cocción de AMC con las verduras que requieren tiempos de cocción más largos, como las patatas con piel. En cualquier caso, las vitaminas se conservan mucho mejor con la cocción rápida "Soft" y la Softiera que con la cocción que requiere mucha agua.

    La cocción “Soft” con la Tapa Rápida (Secuquick Softline) y la Softiera es el método de preparación óptimo para las verduras congeladas. En un abrir y cerrar de ojos estarán listas para servir las zanahorias congeladas, la coliflor y cualquier otra mezcla de verduras. El tiempo de cocción en sí dura de 1 a 6 minutos, dependiendo del alimento y de su tamaño.

  • Las sociedades de nutrición recomiendan consumir 5 o 6 g de sal como máximo al día. En esta cantidad ya se está teniendo en cuenta la sal que contienen los alimentos de forma natural. Los embutidos, el queso, el pan y muchos platos precocinados contienen mucha sal. No es recomendable consumir más de 10 g de sal al día.

    Una buena ocasión para ahorrar sal es la cocción sin añadir agua. Las pruebas de degustación han determinado que se puede ahorrar hasta la mitad de la sal de cocina sin perder sabor. Haz la prueba y cocina con la tapa AMC en la ventana de “zanahoria”.

  • Los ácidos grasos omega-3 son componentes de las grasas (ácidos grasos poliinsaturados) y están presentes, sobre todo, en el pescado marino, como la caballa, el salmón y el arenque, aunque también en aceites vegetales, como el aceite de colza o el de linaza. Tienen un efecto positivo y reductor sobre el nivel de lípidos en sangre y sobre el colesterol. Así se reduce el riesgo de sufrir arterioesclerosis, infarto o ictus. Por eso, el pescado marino debería consumirse 2 o 3 veces por semana y los aceites de cocina deberían ser siempre aceites vegetales de calidad. ¿Por qué no pruebas una de nuestras deliciosas recetas de pescado con la Tapa Súper-Vapor (EasyQuick).

  • Las reservas sobre los alimentos sanos son grandes. Muchas personas creen que sin grasa no puede saber bien, porque la grasa es lo que le da el sabor. Sin embargo, la grasa no es necesaria para conseguir un verdadero sabor a asado. El sabor proviene de la carne, no de la grasa para asar. Al asar sin añadir grasa, se obtienen los mismos resultados sensoriales en cuanto a sabor, aroma, color y textura que al asar con grasa. Además, al mismo tiempo, se ahorran calorías innecesarias. (Fuente: Hochschule Hamburg, 2009)

  • La presencia de grasa solo es relevante para las vitaminas liposolubles A, D, E y K, porque con ella el cuerpo puede absorberlas. Sin embargo, para ello no se necesita más que una pequeña cantidad de grasa, como el aceite de una ensalada o la grasa propia de la carne, que debe ingerirse junto con los alimentos que contienen vitaminas.

  • La grasa es un nutriente fundamental para la vida, que proporciona ácidos grasos esenciales que el cuerpo no puede fabricar por sí mismo. Por ello, no se trata únicamente de la cantidad de grasa, sino también de la calidad de las grasas alimentarias. Cuando la calidad de la grasa es la adecuada y no se sufre ninguna enfermedad, muchos nutricionistas consideran que una proporción de grasa del 35 % del suministro de calorías totales es aceptable.

    En concreto, eso quiere decir que es necesario ingerir pocas grasas saturadas, presentes en la mantequilla, en las carnes grasas, en los embutidos y en los quesos grasos, así como las grasas para asar.

    La mayor parte de la grasa que consumas debe consistir en ácidos grasos monoinsaturados. Lo ideal para ello son el aceite de oliva y el aceite de colza en las ensaladas. También pueden añadirse sin calentar después de cocinar a fin de aromatizar. ¿Ya conoces nuestras ricas ensaladas?

    Los ácidos grasos poliinsaturados esenciales también desempeñan su papel en la alimentación. Los aceites vegetales son los que tienen un mayor contenido, así como los peces de aguas frías, como la caballa, el salmón y el arenque.

  • Los productos precocinados son alimentos cómodos y sencillos, que ahorran tiempo y facilitan el trabajo. La expresión que se usa en inglés, "convenience products", significa comodidad y confort. Con solo echar un vistazo a las estanterías del supermercado y a los congeladores, ya se nota que cada vez existe una oferta más amplia de alimentos preelaborados y platos precocinados.

    Estos productos no siempre son poco saludables. Así, por ejemplo, las verduras congeladas tienen casi tantas vitaminas como las frescas. Sin embargo, muchos platos precocinados contienen una alta proporción de grasa y sal. Lee la etiqueta con espíritu crítico.

  • Sí, el método de cocción de AMC conserva en gran medida los valiosos componentes de los alimentos, como las vitaminas hidrosolubles y liposolubles que se encuentran, por ejemplo, en las verduras. Este contenido incluso se incrementa en parte, ya que la forma de calentar permite que se conserven muchos más componentes.

  • Las investigaciones de la Universidad Koblenz-Landau (2009) demuestran que el proceso de cocción de AMC es siempre muy superior a la cocina convencional y a la cocción de microondas en lo que se refiere a los sentidos del gusto, la vista, el olfato y el tacto. Las zanahorias que se analizaron saben mejor, tienen mejor aspecto y no están arrugadas y húmedas.

  • Las zanahorias son ricas en carotínidos, que son los precursores de la vitamina A, una vitamina liposoluble. Nuestro aparato digestivo solo puede absorberlas si van acompañadas de grasa. Sin embargo, para ello no es necesario preparar las zanahorias con grasa. Los acompañamientos con grasa, como carnes, salsas o pan con mantequilla ya aportan suficientes grasas. Las zanahorias crudas o en ensalada siempre deben prepararse con algo de aceite. No dejes de echarle un vistazo a la deliciosa receta „Verduras de temporada con queso gratinado“.

  • Las verduras congeladas poseen un contenido similar al de las verduras frescas en vitaminas y minerales. En invierno, muchas veces son superiores a las verduras frescas, ya que estas últimas han recorrido largos trayectos y han pasado mucho tiempo almacenadas. Lo más recomendable son las verduras y las mezclas de verduras sin ingredientes adicionales. Atención: los alimentos elaborados suelen contener grandes proporciones de grasa y sal.

    • Este mismo problema lo tienen muchos padres. Los niños pequeños tardan bastante en acercarse a los platos que les resultan extraños. Por eso, puedes probar a añadir nuevos ingredientes a platos que ya conozcan. Por ejemplo, puedes probar a añadir a la famosa pasta con salsa de tomate unas zanahorias o calabacines rallados, o "esconderlos" en la salsa.
    • Los niños que suelen rechazar las verduras también suelen preferirlas en forma de sopa triturada, de zanahoria o de brócoli. Unos picatostes crujientes también ayudan a probar.
    • Hazte con un par de moldes divertidos y dales formas entretenidas a las verduras y las frutas como pepinos, pimientos y manzanas. Un bocadillo decorado y original sabe el doble de bien.
    • No existe una receta patentada. Solo tienes que probar hasta descubrir qué es lo que más les gusta a tus hijos sin perder la paciencia. Cuantas más veces vea un niño un alimento, más posibilidades hay de que se acostumbre a él. Por supuesto, tú puedes darles un buen ejemplo.